Tras seis años desde su regreso, y después de un largo período de inactividad, toca despedirnos de nuevo de Sevilla Indie.
Desde su creación en 2004 hasta este 2025, Sevilla Indie ha evolucionado a través de diversos formatos: comunidad de MSN, página de Facebook, cuenta de Instagram y sitio web, con varios parones intermitentes en el camino.
Cuando en 2019 decidí retomar el proyecto en solitario —siempre agradecido a Osobandido y a quienes nos acompañaron en los primeros años— la idea era recuperar aquel espíritu inicial. Quería crear una comunidad, con foros, encuestas… un espacio de participación abierta, complementado con apartados de noticias de actualidad, crónicas y fotografías de conciertos .
Sin embargo, la sociedad digital actual ha apostado por completo por una comunicación centralizada en las Redes Sociales. Esto me llevó a abandonar la idea inicial para centrarme en una web de carácter casi personal sobre la música independiente en Sevilla. Para darle un impulso, a finales de 2019 creé de forma casi improvisada los Chapitas Awards, que tanto dieron que hablar en su momento y que me supuso una gran alegría llevar a cabo.
Lamentablemente, la prensa musical en Internet, en especial la alternativa, está prácticamente moribunda. Los pocos medios activos que quedan sobreviven incluyendo artículos de otros temas como el cine o las series. Cada día tengo más la impresión de que la música ha quedado relegada a un mero entretenimiento social, donde lo que interesa es asistir a festivales y conciertos como quien va a un bar, dejando de lado todo lo que rodea a la producción musical (salvo contadas excepciones).
Incluso en la escena local veo un declive, y espero no ser malinterpretado. Los años que mantuve activo Instagram me permitieron contactar con numerosas bandas y artistas independientes locales, muchos de los cuales me traen grandes recuerdos y a los que tengo un profundo aprecio (no menciono nombres para no olvidarme de nadie). No obstante, mientras más salas de conciertos hay en la ciudad, y más llenas tienen las agendas, menos veo a esos nombres en ellas.
La industria nacional parece haber dejado de lado las propuestas locales para centrarse en mantener circuitos cerrados de una serie de nombres que giran por todo el país. Ya no percibo iniciativas como las de antes que impulsaban a bandas y artistas locales, como El Día de la Marmota, el añorado Nocturama o los primeros Pop CAAC.
Este desasosiego, y en parte frustración, proviene del estado de una escena sevillana muy rica en cultura, variedad y nombres que salen merecidamente al ámbito nacional, mientras que otras muchas bandas quedan cada vez más eclipsadas, en el olvido, y desaparecen sin siquiera tener la oportunidad de darse a conocer. Lo intenté con los Chapitas Awards y con la página web, pero la repercusión fue mínima.
Todo lo anterior, sumado a las escasas visitas a la web —que en el fondo no me importaban porque esto lo hacía por cariño y afición—, me obligó a replantearme el futuro. Y más aún viendo cómo otros medios morían, como le ocurrió a Sevilla Disonante. Hace un año pasé de plantear un crecimiento del proyecto a todo lo contrario: dejar de lado las Redes Sociales, centrarme en una web 100% personal y mantener únicamente Bluesky al considerarla más ética.
Por unos cambios profesionales en los últimos meses, la dedicación que he podido darle a Sevilla Indie ha sido mínima. Hasta tal punto que en este 2025 apenas he podido escuchar música nueva, lo cual me hacía imposible estar al día de las novedades de la escena sevillana. Tampoco puedo llevar el ritmo de asistencia a conciertos que llevaba antes, ni para crónicas ni para fotos.
Y luego está el término indie. Si era una palabra de la que renegaba hace más de veinte años, que luego acepté y llevé con orgullo, hoy día no le encuentro sentido tal y como se usa en la escena musical. Me parece ridícula la cantidad de nombres comerciales catalogados como indies —a los que me gusta clasificar como «indiefórmulas»— o aquellas personas que se empeñan en usarlo como si fuera un estilo musical. De hecho, estoy tan cansado de lo indie en la música que incluso me planteé transformar la web en una página especializada en el videojuego indie en Sevilla; al menos, allí el término tiene algo más de sentido. Pero fue una idea que descarté rápidamente.
No obstante, no quiero perder ni el legado ni el nombre de Sevilla Indie, además de los artículos y fotos publicados. Por ello, y para empezar, he registrado el nombre de Sevilla Indie para evitar que pueda usarse por terceros (me preocupa la suplantación de identidad), y seguiré renovando el dominio aunque la página cierre.
En las próximas semanas intentaré migrar la mayor parte del contenido a mi página personal, danielgata.es. Aunque está dedicada principalmente a la fotografía de naturaleza y fauna, estoy pensando en incluir una sección de música donde conservar el legado de Sevilla Indie.
Con todo mi pesar, doy por concluida esta etapa de Sevilla Indie. Tanto la página como las redes sociales desaparecerán, pero su legado y su historia permanecerán en un rinconcito de nuestros corazones. Quizás conserve Bluesky o abra un perfil en Mastodon, ya sea como Sevilla Indie o como Daniel Gata, aún lo tengo que pensar, pero de lo que estoy seguro es de apostar por el Fediverso. Además de conservar lo que pueda en mi página personal. Si os apetece ver mis avances, os recuerdo mi página personal, danielgata.es, y os dejo mi correo: contacto@danielgata.es.

